Tal día como hoy, la echo de menos. Hace ya dos años y medio desde que se fue y aún la recuerdo como si fuera ayer. No tuve tiempo de despedirme, ni de recordarle lo mucho que la quiero. Aparece en mis sueños muchas noches, y ya no puedo hacer nada por volver a escuchar sus graciosas rimas infantiles que me recitaba una y otra vez. Siempre que la recuerdo, me odio... porque no le dedique el suficiente tiempo.. y ahora la echo en falta. También me odio por no visitar con más frecuencia a mi otra heroína, apenas tengo tiempo y cuando lo tengo soy egoísta. Esta sociedad me hace evadirme de lo que realmente me gusta, hace que mis mayores pasiones sean complicadas o dificiles de realizar y eso no me resulta gratificante. Este curso está resultando amargante, porque no consigo los resultados apropiados y no me esfuerzo lo suficiente, porque me distraigo pensando en otras cosas, que si las hiciera en mi tiempo libre, seguro que luego no les dedicaria tantos pensamientos, pero para variar, la sociedad es la que me despista, cambia mi rumbo..cosa que no aprecio para nada.
No solo pienso en ella cuando me agobio, si no también cuando estoy triste, porque ya no esta cantando y aconsejandome lo mejor, pero también la recuerdo cuando estoy plenamente feliz, porque me gustaria que me viera asi y dedicarle mis sonrisas y guiños. También pienso en aquellos que se fueron , que significaron algo grande para mí, y los que están ahora, que me dan importancia, me dedican su tiempo a cambio de un poquito del mio, y que a veces no soy justa con todos ellos. Con todo esto, me gustaría dejar aquí esta constancia de que siempre me acompañan, para que cuando yo tenga la necesidad de volver a recordar lo que fueron y lo que son para mi, solo tenga que mirar estas letras.